
¿Qué tiene que ver el accidente mortal de un Tesla en Uruguay con una megaestafa?

La noticia había despertado sospechas. Cuando el Tesla conducido por un importante empresario ganadero chocó a más de 200 kilómetros por hora contra una maquinaria vial, las dudas quedaron en el aire. Y se resolvieron esta semana.
Las imágenes del auto destrozado se difundieron en redes sociales después del aparatoso accidente, que ocurrió el 28 de noviembre de 2024. El conductor del coche era Gustavo Basso, un poderoso empresario ganadero en Uruguay, donde el negocio es uno de los más pujantes.
El empresario Gustavo #Basso se desplazaba a 211 kilómetros por hora cuando impactó contra una hormigonera en el siniestro de tránsito que le costó la vida. La fiscal de Florida, Hermes Antúnez, explicó los detalles. Informa el corresponsal Emilio Rodríguez. pic.twitter.com/xSU0TjKRD2
— Canal 5 Noticias (@5noticiasuy) April 2, 2025
Lo curioso fue que el conductor no hizo ningún movimiento de volante. La Fiscalía abrió una investigación y concluyó que el accidente había ocurrido por "acción voluntaria" de Basso, luego de recibir las pericias de la cartera de Interior y un informe de técnicos privados en Reino Unido.
Los exámenes revelaron que el empresario había mantenido una aceleración "constante" de su vehículo, que alcanzó una velocidad de 211 kilómetros por hora justo antes de impactar, refiere el medio local El Observador. Por lo tanto, la Fiscalía decidió archivar el caso.

La megaestafa
El asunto no es menor. El accidente ocurrió meses antes de que se revelara que el fondo dirigido por Basso, Conexión Ganadera, tenía un déficit de más de 230 millones de dólares y había dejado en el aire a más de 4.000 inversionistas.
El caso se considera una de las mayores estafas en la historia de Uruguay, ya que la firma captaba capitales con la promesa de devolver una renta fija de al menos 7 %. Con la hipótesis del suicidio como la conclusión oficial, se disipan las especulaciones sobre el accidente de Basso, quien antes de su muerte era considerado como un hombre de "confianza" que iba a misa todos los días. Sin embargo, luego del escándalo del fraude, es tildado de "desconocido" por sus familiares.
"La desilusión, la rabia y la vergüenza ajena, desplazaron el duelo que estábamos transitando. Es desgarrador descubrir que estabas llorando a un desconocido", dijo en febrero pasado la hermana del empresario, Bettina Basso, reseñó la prensa local de Uruguay.