
El efecto adverso de los buques de guerra 'anticrimen' desplegados en la frontera con México

Las medidas de seguridad y control fronterizo implementadas por los gobiernos de EE.UU. y México han tenido también un efecto colateral, al incrementar la violencia armada entre los cárteles del narcotráfico, que de distintas maneras intentan continuar con su negocio en ambos países.
El general Gregory Guillot, jefe del Comando Norte de EE.UU., admitió durante una audiencia ante la Comisión de las Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes, citada por la prensa, que el escenario de confrontación se ha radicalizado tras fortalecer las medidas de seguridad fronteriza, que incluyen la participación de buques de guerra como los destructores de misiles guiados 'USS Spruance' y 'USS Gravely'.
"La limitada capacidad para cruzar la frontera ha obligado a algunos cárteles a incursionar en territorio de otros cárteles para intentar cruzar, por lo que también observamos un aumento de esa violencia", dijo Guillot sobre esta política binacional que busca "sellar" la frontera como parte del combate contra el crimen transnacional y la migración ilegal.

Entre las medidas de control implementadas, que incluyen la persecución masiva de migrantes, calificados por la administración de Donald Trump en EE.UU. como "criminales", del lado mexicano se han activado 10.000 funcionarios para realizar labores de resguardo fronterizo, mientras que del lado estadounidense se han sumado unos 6.500 agentes.
En ese sentido, Guillot señaló que ahora los cárteles "buscan nuevas formas de cruzar la frontera con sus productos, ya sean drogas o personas, debido a las medidas de control fronterizo que se han implementado en los últimos dos meses".

Además, especificó que las funciones de los soldados de EE.UU. en la frontera sur están dirigidas a prestar apoyo a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), y de manera particular a vigilar la zona limítrofe para detectar a cualquiera que intente cruzarla ilegalmente. "Una vez que detectan eso, recurren a la patrulla fronteriza o a la agencia policial correspondiente para que realice las detenciones", señaló Guillot.
"Los resultados iniciales del cierre de la frontera han sido fantásticos (...) pero debemos asegurarnos de que esto sea duradero y abarque todos los ciclos de migración ilegal que vemos (...) Luego tenemos que asegurarnos de que esté sellada y permanezca sellada. Y creo que eso probablemente llevará un par de años", agregó el jefe militar.